Reseña: Días de Sangre y Resplandor.

by - enero 26, 2017

¡Hola, hola, hola! Estamos aquí de nuevo. Esta tarde tenemos la segunda parte de la saga Hija de Humo y Hueso.
Hace bastante tiempo que leí este libro, y tuve que releerlo para hacer una reseña más coherente, ya que lo que pensaba hace año y medio no concuerda exactamente con lo que opino ahora (Y como ayer no lo terminé, no la pude subir) 
¡Comenzamos!

Ficha técnica:
Título: Días de sangre y resplandor.
Título original: Days of Blood and Starlight .
2ª parte de la trilogía Hija de Humo y Hueso. 

Autora: Laini Taylor.
Editorial: Alfaguara.
Nº Páginas: 512 páginas.
Encuadernación: Rústica con solapas.




















Sinopsis.
La estudiante de Arte y aprendiz de monstruos, Karou, tiene por fin las respuestas a las preguntas que se lleva haciendo desde niña: por fin sabe quién es y, sobre todo, qué es. Pero junto a esta verdad ha conocido otra mucho más dolorosa: el ser al que ama es su peor enemigo, responsable de la traición más terrible y del dolor de todo un mundo. 
En esta segunda parte de la mundialmente aclamada Hija de humo y hueso, Karou deberá decidir hasta dónde es capaz de llegar para defender a su pueblo. Llena de dolor y belleza, secretos y decisiones imposibles, Días de sangre y resplandor encuentra a Karou y Akiva en dos bandos enfrentados cuando una antigua guerra vuelve a desatarse. 
Mientras Karou y sus compañeros construyen un ejército quimérico en un mundo de polvo y estrellas, Akiva lleva a cabo otro tipo de batalla, la de su redención, la búsqueda de esperanza. Pero ¿puede la esperanza escapar de las cenizas de un sueño roto?

Opinión personal:

Hay gente que dice "Segundas partes no son buenas" pero en este caso SE EQUIVOCAN.
Esta segunda parte, nos muestra a una Karou que ya ha resuelto sus dudas, ya sabe quén es y aún así, no es feliz. Está desesperada y llena de rencor hacia Akiva, al que acusa de traición y considera su peor enemigo.
Quimera, Serafín y una guerra muy antigua que está a punto de librarse.

La primera parte me encantó y esta segunda no se ha quedado atrás. Tenía el listón muy alto tras el agónico final de la primera parte y ha cumplido mis expectativas.
Karou por fin entiende el motivo de su existencia, y, heredera del talento de Brimstone (no sin esfuerzo), lo lleva a cabo con mucha entrega.

No recordaba mucho de lo que leí, y aunque tenía un borrador de la reseña, quise leerlo de nuevo. A pesar de la falta de tiempo, quería volver a leerlo, porque es de estos libros que los leas una, o mil veces, siempre te hacen sentir lo mismo. El dejar un año y medio de diferencia entre la lectura y la relectura en este caso me ha servido para refrescar la memoria, y sobre todo para darme cuenta de detalles que había pasado por alto la primera vez.
Creo que eso es algo que todo buen libro debería tener, detalles mínimos que pasas por alto, pero de los que luego te das cuenta.

Volviendo a la reseña, es un libro que te hace sentir. Sientes el odio de Karou, y sientes la desesperación de Akiva al amar a alguien que ella odia con toda su alma.
Hay una gran aparición de personajes secundarios que resultan muy liosos, porque entre los nombres extraños y las descripciones tan exactas de cada ser que sale, ya no sabes si uno tiene cuernos, pezuñas o brazos.
Me parece muy destacable la presencia de Zuze de nuevo, porque tiene demasiados puntos buenos, que sirven como momentos de relax a una trama tan tensa.

Me gusta ese mundo de seres fantásticos que Laini creó, porque no es algo con lo que te topes a menudo.  Sí, las guerras ancestrales son un tópico a veces recurrente en la literatura de fantasía, eso es obvio. Pero me refiero a los seres que ella creó. El mundo de Eretz, las quimeras, todo. Esos escenarios que creó son una maravilla. (Para no sentirnos tan perdidos, añadieron un mapa de Eretz al principio del libro, ya que recurren a los escenarios y hablan de ellos en muchas ocasiones. Es un recurso útil, ya que hace que te ubiques)

Es de los pocos libros en los que no se echa de menos el amor, porque el odio que siente Karou es más que razonable.
Creo que si hubiese intentado meter la historia amorosa protagónica, habría sido un fallo horrible, porque estaría injustificado ese paso de amor-odio, y además se vería demasiado forzado. Ya que Karou tiene sentimientos encontrados por lo que siente, y lo que debería sentir, y eso la está consumiendo.
Menos mal, que este libro es toda una cuerda de tensión que sabes que se puede romper en cualquier momento. Y se rompe.

Sobre el final, no tengo nada que decir. La misma tensión que en todo el libro (quizá más), pero un poco más relajado. Teniendo en cuenta que el final de la primera entrega fue tan bruto, se agradece después de tanta tensión, un poco de tranquilidad.

No me cansaré de recomendar esta saga a todo ser viviente, porque es maravillosa.


  

"No fue una especie de sorpresa pasajera, 
ni gratitud momentánea por haberse librado de un hachazo en la cara. Bueno, eso también, pero lo que sintió fue más grande, más intenso. Fue la comprensión –y la carga- de que, al contrario de los muchos que habían muerto por su culpa, él conservaba la vida, y la vida no era un estado por defecto –no estoy muerto, por lo tanto debo estar vivo-, sino un medio. Para la acción, para el esfuerzo. Mientras tuviera vida, él, que la merecía tan poco, la utilizaría, la esgrimiría y haría todo lo que pudiera en su nombre… aunque no fuera suficiente, nunca lo sería."

Y vosotros... ¿Lo habéis leído? ¿Qué opináis?
Nos vemos el próximo día.



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